Los viejos relatos cayeron y los valores han cambiado. La relatividad y el nihilismo se han centrado en los discursos y prácticas donde aquí yace el accionar de los nuevos dispositivos enmarcados por nuevas necesidades. Es necesario entonces, reflexionar sobre las nuevas perspectivas que divagan en este nuevo tiempo que nos toca transcurrir: La NUEVA MODERNIDAD.


Es tan difícil vivir, es tan complicado ser persona. Es tan difícil vivir sin conocer dónde y cómo vivimos. Cuando las cosas parecen simples, en realidad no lo son tan así, y cuando parecen complejas luego nos damos cuenta de lo simples que eran. Cuando vivimos sin saber cómo vivimos somos felices creo, porque en la ignorancia está la felicidad. Pero, los que nos damos cuenta de la realidad, los que sabemos lo que es el vivir HOY, los que sabemos en la situación que pasamos como especie, los que SABEMOS TODO ESO, ¿qué podemos hacer? Yo, no duermo, no puedo VIVIR SIN SABER LO QUE ES VIVIR. No sé, es tanto lo que no sabemos y nada lo que sabemos. Es difícil vivir, vivir con sentimientos, con emociones, SINTIENDO, sabiendo, no sabiendo, SIENDO y NO SIENDO al mismo tiempo. Todo es relativo creo, pero si todo es relativo, ¿dónde está el sentido de la vida? ¿Estará en cada persona? ¿Será de acuerdo la moral de cada individuo? Porque aunque creamos que hay cosas universales, en algún momento esos principios o normas, veremos que algunos LAS ROMPEN fundamentando su acción con su moral y sus parámetros del bien y del mal. Entonces, ¿qué es el bien? ¿Qué es el mal? ¿QUÉ ES TODO ESTO DIOS? No entiendo, simplemente, no entiendo. ¿Eso será ser ignorante? Porque si el sabio que se hace llamar sabio es ignorante y el ignorante también se lo considera ignorante por no saber, ¿Qué es la Ignorancia? ¿Cuál es el factor que determina la ignorancia y el saber? NO LO SÉ. ¿El no saber se considera ignorancia? ¿O será que la ignorancia trata de creer saber lo que no se puede saber? ¿Y si no se puede saber, por qué no se puede saber? MUCHAS PREGUNTAS, RESPUESTAS: NINGUNA -
Es difícil saber que no se sabe nada. ¿Pero qué sería la nada? ¿Qué sería el todo? ¿Y cómo se sabe lo que es uno y lo que es otro? Decimos saber todo, pero ante un mínimo cuestionamiento, nuestras creencias, leyes, principios y saberes se caen al piso. Y cuando todo se cae, cuando nos damos cuenta de cómo son las cosas en realidad, ¿se produce la llamada “decepción”? La decepción sería un mal que se produce en uno que nos hace llorar, sentir impotencia, creo. Así me lo dijo mi corazón me parece. Porque, si la decepción es un enojo con la realidad, ¿Los culpables seríamos nosotros, no? Digo, por no ver la realidad y haber creído en otra cuestión. Pero, yo me pregunto: ¿ES MEJOR VIVIR DE LA FANTASÍA SIENDO FELIZ O VIVIR EN LA REALIDAD SIENDO TRISTE? La verdad es que no lo sé. En nuestra actualidad es mejor vivir en un sueño que en una realidad. SOÑAR NO CUESTA NADA; VIVIR CUESTA MÁS DÍA A DÍA. Pero, ante nada; ¿qué es vivir? ¿Qué es morir? Me han dicho que vivir es existir en esta realidad, pero entonces… ¿cuando morimos no existimos en otra realidad? Y si existimos en otra realidad que no es ésta, ¿sería vivir? Evidentemente no tenemos conceptos. Ni siquiera tenemos el concepto de la palabra “concepto”. La verdad es que día a día entiendo menos y me pregunto más. No sé, la verdad es que no sé.
Yo me pregunto, recordando amores y viviendo uno nuevo hoy, ¿qué es el amor? Porque es un sentimiento más, pero ¿qué es un sentimiento? Se lo define como una cualidad universal que la sentimos ante situaciones determinadas, en donde puede durar meses, años y en algunos casos de por vida. Entonces, si el amor es universal porque es un sentimiento, ¿por qué existen guerras? ¿Por qué matan personas? ¿Por qué matan bebés? ¿Por qué hacemos sufrir? ¡¿POR QUÉ?! Cada segundo más triste me siento, no por no saber, sino por saber en lo que las personas nos hemos convertido. ¿Quién decide quién muere y quién vive? Y si Dios se encarga de eso, ¿con qué criterio él impone sus reglas? Es injusta la vida, es injusto que bebés mueran, que niños lloren, que madre ya no sepan lo que es amar, que hombres se hayan olvidado lo que es el respeto, que viejos se hayan olvidado sonreír.
ES INJUSTO PERO ES MÁS QUE NADA, TRISTE. Personas que mueren y que nacen, algunas lloran, otras sonríen, otras son torturadas, otras queridas, otras son felices, otras desean morir, algunos ignorantes, otros “sabios”, algunos corruptos otros buenos, algunos vendedores otros compradores, pero todos lo mismo: IMPERFECTOS QUE NO SABEN VALORAR NADA. Verdaderamente no entiendo. No entiendo por qué lloran niños, por qué Dios no hace nada cuando los ve sufrir, cuando los ve morir, cuando los ve muriendo por hambre, cuando ve que son maltratados, cuando ve que se han olvidado lo que era jugar. No sé, en verdad no sé nada. Ésta realidad que es tan cruel es para pocos, porque son pocos los que pueden VIVIR. Los que más sufren son los niños, ellos, ellos que sin saber nada no puede ser felices, aquellos que no tienen un techo, aquellos que mueren por aborto, aquellos que lo único que pueden hacer es quedarse en SILENCIO.
Llorar es la mejor forma de liberar sentimientos creo, porque solamente así podemos liberar todo el peso del vivir, del existir. Yo me pregunto, aquellos que nos juraron querernos u amarnos, ¿nos mintieron? Ayer me dijeron “te quiero”, hoy el saludo me lo negaron. Entonces, los que dijeron que amaban o querían, ¿qué pasó? Si sentís un sentimiento, de un día al otro no puede desaparecer, aún siendo amor adolescente. Si juramos querer, ¿por qué hacemos llorar a esa persona? Si juramos amar, ¿por qué la engañamos con otra persona? ¿QUÉ ES LO QUE NOS SUCEDE? ¿Cansará la rutina? Y aquellos que son los que nos más aman, ¿por qué a veces nos hieren? ¿Por qué nos hacen llorar? ¿Por qué a veces nos tratan como si fuéramos indiferentes para ellos? No sé, la verdad es que no sé. Es complicado todo esto, pero es la realidad. Es la triste realidad: la de no saber nada -
Cuando era niño, inventé un cuento. Un cuento lleno de colores, lleno de alegría, felicidad y amor. Lo pinté con rojo naranja verde azul y todos los colores del arcoíris. Le puse brillantina porque quería que tuviera su brillo propio. Le puse un título y lo guardé en una cajita de madera que decía: “COSAS POR HACER CUANDO SEA GRANDE”. En el cuentito había de todo los sueños que uno se pueda imaginar, viajar, conocer, saber, ayudar, ser feliz, todos sueños que había pedido a Dios y que me había pedido a mí mismo cumplir cuando sea grande. Un cuento en donde las personas éramos felices, pero sin ninguna explicación, no necesitábamos explicaciones, simplemente hechos. Los niños jugaban de por vida y los adultos vivían para cuidar el mundo. La naturaleza era la mejor amiga del individuo y con los recursos, un mundo se estaba construyendo. Aquel cuentito, aunque haya sido un producto de la imaginación, hasta el día de hoy lo leo. ¿Y saben qué? Prefiero leer mi cuentito antes que leer un libro de política o de sociología. PORQUE PARA EXPLICAR LA REALIDAD NO HACE FALTA TÉRMINOS NI TEORÍAS,
SIMPLEMENTE SE NECESITA IMAGINACIÓN, CREATIVIDAD Y AMOR -
Hoy amigos, aunque la vida no sea el sueño de hadas que todos deseábamos o deseamos que sea; aunque no sea esa experiencia en donde podemos ser felices sin ninguna complicación; aunque no sepamos nada; aunque el mundo parezca que ya no da para más; RESISTE, porque tengo la esperanza que llegará aquel día donde mi cuento se hará realidad y todos juntos vamos a poder escribir una NUEVA HISTORIA.