Los viejos relatos cayeron y los valores han cambiado. La relatividad y el nihilismo se han centrado en los discursos y prácticas donde aquí yace el accionar de los nuevos dispositivos enmarcados por nuevas necesidades. Es necesario entonces, reflexionar sobre las nuevas perspectivas que divagan en este nuevo tiempo que nos toca transcurrir: La NUEVA MODERNIDAD.

La noche pasa rápido y el día lento. El invierno lento y el verano rápido. Los años rápidos y los meses lentos. Una risa dura horas y no nos damos cuenta, un llanto dura 2 minutos y pareciera que hubiera durado una eternidad. ¿Será que somos masoquistas al recordar más esos momentos de dolor y de lentitud antes que los de rapidez y los de felicidad? o mejor planteado, ¿será la felicidad corta y rápida a tal punto de no poder recordarla por mucho tiempo? Esa rareza me deja callado. Callado como un niño frente a un dilema pequeño pero de gran requerimiento deductivo; callado como aquel político que no sabe cómo mentir a una verdad tan grande como la es que le han gritado; callado como un filósofo que se ha criticado a sí mismo; callado como un abuelo que se ha dado cuenta de que sus principios de

vida estaban equivocados, una auto-decepción. Extrañas comparaciones, pero reales debo admitir. ¿Será éste un estado de locura o será que la vida es loca en sí? Y si la vida es loca, estamos todos locos lógicamente claro; pero entonces, si la vida es loca y todos estamos locos la anarquía sería inminente, y al ser inminente… el orden no existiría y al no existir el orden, los pensamientos ni creencias ni convicciones tampoco existirían, y al no existir todas ellas… ¿el ser humano, existiría? Obviamente entonces loca la vida no es. Pero etimológicamente, la definición de locura hace referencia a un estado en donde la persona se auto-contradice directamente y actúa contra sus propios principios (hipocresía). Locos siempre hubo y siempre habrá claro está.

Pero nuestra equivocación como grupo de sociedades es llamarle loco a aquel que piensa distinto a la masa, a aquel que piensa en PROGRESO, en REVOLUCIÓN y en PRINCIPIOS que nadie antes había planteado, o que no se planteaban en el momento en el que el “loco” los planteó. Locos equivocadamente son, entonces, aquellos filósofos, pensadores, inventores, descubridores que supieron ver el mundo con sus propios ojos y no con los que el resto lo veía. LOCOS SON LOS FANÁTICOS, LOS SOÑADORES, LOS QUE ACEPTAN SU IGNORANCIA.